Bomba de calor o calentador de gas para piscina: costes y clima

Heat pump and gas pool heater units compared side by side

Una bomba de calor cuesta más al comprarla y menos al usarla. Un calentador de gas cuesta menos al comprarlo, calienta la piscina mucho más rápido y funciona con cualquier tiempo, pero gasta más combustible.

Cuál compensa depende de cuántos meses se bañe, de lo fríos que sean esos meses y de si calienta la piscina toda la temporada o solo antes de los fines de semana y las fiestas.

Cómo funciona cada equipo

Diagrama que compara el funcionamiento de una bomba de calor y un calentador de gas para piscina

Una bomba de calor extrae calor del aire exterior y lo pasa al agua de la piscina, como un aire acondicionado que funcionara al revés. Funciona con electricidad y no quema combustible.

Como mueve calor que ya existe, una bomba de calor entrega varias unidades de calor por cada unidad de electricidad que consume. Esa relación se llama coeficiente de rendimiento (COP) y en la mayoría de los modelos está entre 3 y 7.

Un calentador de gas quema gas natural o propano y hace pasar el agua de la piscina por un intercambiador de calor. Los modelos nuevos convierten en calor cerca del 89 al 95 % del combustible.

Comparación punto por punto

Los dos equipos se diferencian de forma previsible. Esta tabla recoge los puntos que más pesan al elegir.

Bomba de calor Calentador de gas
Coste de compra Más alto Más bajo
Coste de uso Mucho más bajo Más alto, y ligado al precio del gas o del propano
Velocidad de calentamiento Lenta; lo mejor es dejarla en marcha para mantener la temperatura Rápida; puede calentar una piscina en horas
Tiempo frío Pierde eficiencia por debajo de unos 10 °C de temperatura del aire Funciona con cualquier temperatura del aire
Vida útil típica 10 años o más 5 años o más
Energía e instalación Eléctrica; necesita un circuito dedicado Conexión de gas natural o depósito de propano
Emisiones Ninguna en la piscina Produce gases de combustión y necesita espacio libre para la evacuación

Ambos necesitan una revisión anual. En la mayoría de las reparaciones, una bomba de calor requiere además un técnico que conozca los equipos de climatización.

Cuándo decide el clima

Gráfico climático con la idoneidad de la bomba de calor y del calentador de gas

La temperatura del aire durante los meses en que se baña importa más que cualquier otra cosa. Una bomba de calor rinde bien mientras el aire se mantenga por encima de unos 7 a 10 °C, y por debajo su potencia cae rápido.

  • Temporada larga y cálida. En el sur de España y el litoral mediterráneo, donde los meses de baño siguen siendo suaves, una bomba de calor suele ser la mejor compra. Funciona con eficiencia casi todos los días que la piscina está abierta, y el ahorro en costes de uso se acumula más rápido.
  • Temporada corta y fresca. En el norte y el interior, las noches de primavera y otoño suelen bajar de 10 °C. Una bomba de calor puede mantener la temperatura en pleno verano, pero le cuesta al principio y al final de la temporada, que son las semanas en que la mayoría de los propietarios quieren calor.
  • Uso ocasional. Si solo calienta la piscina para fines de semana o unas pocas ocasiones al verano, tiene más sentido un calentador de gas. Lleva el agua fría a temperatura en horas, mientras que una bomba de calor puede tardar un día o más.
  • Piscinas con spa anexo. Un spa necesita calor rápido y a demanda. Lo habitual es el gas, solo o junto con una bomba de calor que mantiene la piscina a temperatura.

Algunos propietarios de zonas más frescas instalan ambos: una bomba de calor para un calentamiento constante en verano y un calentador de gas para subidas rápidas en primavera y otoño. Esa combinación es la que más cuesta al instalarla y la que da la temporada de baño más larga.

Calcular el plazo de amortización

Una bomba de calor recupera su precio más alto con menores costes de uso. La rapidez depende de sus tarifas de energía y de cuánto caliente la piscina.

Pasos para calcular el plazo de amortización de un calentador de piscina

Para estimar su amortización:

  1. Pida presupuestos con instalación para los dos tipos de equipo, dimensionados para su piscina. Incluya la conexión de gas o el depósito de propano en el caso del gas, y el circuito eléctrico en el de la bomba de calor.
  2. Reste el presupuesto del calentador de gas al de la bomba de calor. Es el sobrecoste que la bomba de calor tiene que recuperar.
  3. Pida a cada instalador una estimación del coste anual de uso según el tamaño de su piscina, la temperatura objetivo, la duración de la temporada y sus tarifas locales de electricidad y gas.
  4. Reste el coste anual de la bomba de calor al del calentador de gas. Es su ahorro anual.
  5. Divida el sobrecoste de compra entre el ahorro anual. El resultado es el número de años hasta que la bomba de calor se paga sola.

Por ejemplo, si la bomba de calor cuesta 2.400 € más de instalar y ahorra 600 € al año, se paga sola en cuatro años.

Compare esa cifra con la vida útil prevista del equipo. Una bomba de calor que se amortiza en cuatro años y dura diez deja seis años de ahorro, mientras que una amortización más larga que la vida del equipo hace del gas la opción más barata.

Elegir el tamaño del equipo

Un equipo demasiado pequeño funciona sin parar y nunca alcanza la temperatura, y uno demasiado grande cuesta más de lo necesario. Para piscinas exteriores sirve esta fórmula aproximada:

Superficie de la piscina (m²) × aumento de temperatura (K) × 0,068 = potencia en kW

El aumento de temperatura es la diferencia entre la temperatura del agua que quiere y la temperatura media del aire en el mes más frío en que piensa bañarse. Una piscina de 37 m² mantenida a 27 °C en un mes con media de 16 °C necesita unos 37 × 11 × 0,068 ≈ 28 kW.

El viento, el aire seco y las noches frescas empujan esa cifra al alza. Tome la fórmula como punto de partida y pida al instalador un cálculo completo de dimensionamiento antes de comprar.

Reducir el coste de calefacción con cualquiera de los dos

La mayor parte del calor que pierde una piscina se escapa por la superficie del agua, así que los ahorros más grandes sirven para los dos tipos de equipo:

  • Cubra la piscina siempre que no la use, sobre todo por la noche. El coste de uso de los dos tipos de equipo baja de forma notable cuando se usa una cubierta.
  • Baje el termostato unos grados. La mayoría de la gente está cómoda entre 25 y 28 °C.
  • Apague el equipo o póngalo más bajo cuando vaya a estar fuera más de unos días.
  • Use un cortavientos, como una valla o un seto, si la piscina está en un lugar abierto y ventoso.

El resto del equipamiento también suma a la factura de energía. Los limpiafondos de presión suelen necesitar su propia bomba booster, mientras que un robot limpiafondos funciona con su propio motor de baja tensión y su filtro.

Compare modelos en la colección de robots limpiafondos Aiper.

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