Un motor que no funciona generalmente es causado por cristalización de agua salada que bloquea el eje de la hélice
Un motor que no funciona generalmente es causado por cristalización de agua salada que bloquea el eje de la hélice, o por residuos envueltos alrededor de la hélice. Solución: apaga el robot, gira manualmente la hélice inferior con la mano para romper el bloqueo, enjuaga completamente con agua dulce y reinicia.
Cristalización de Agua Salada
Si utilizas el EcoSurfer S2 en una piscina de agua salada, los depósitos minerales pueden formarse en el eje de la hélice y causar que el motor parezca bloqueado. Para resolver: (1) Retira el robot de la piscina. (2) Apaga el dispositivo. (3) Observa la rotación de la hélice — si está atascada, gira manualmente la hélice inferior en sentido contrario a las agujas del reloj para romper la costra de sal. (4) Enjuaga el área de la hélice completamente con agua dulce. (5) Enciende y prueba la rotación antes de devolver a la piscina.
Residuos Envueltos Alrededor de la Hélice
Cabello, cuerda o malla fina de la piscina pueden envolvirse alrededor del eje de la hélice y detener el motor. Apaga el dispositivo, usa una herramienta delgada (no afilada) para remover cuidadosamente cualquier residuo envuelto. Nunca uses tijeras o una cuchilla cerca de la pala de goma de la hélice — los cortes reducen permanentemente la eficiencia de la hélice.
Motor Izquierdo No Responde Después de la Limpieza
Si solo el motor izquierdo no funciona después de limpiar la hélice: (1) Reinicia el dispositivo. (2) Prueba en la piscina durante 2–3 minutos. Si el motor sigue sin funcionar después del reinicio, esto indica una falla interna del motor dentro del período de garantía. Contacta al soporte de Aiper con la fecha de compra y el número de serie.
Consejos de Mantenimiento para Piscinas de Agua Salada
Después de cada sesión en una piscina de agua salada: (1) Enjuaga todo el robot con agua dulce (enfócate en el área de la hélice). (2) Permite que se seque al aire antes de almacenar. (3) Una vez al mes, remoja el área de la hélice en agua dulce durante 10 minutos para disolver los depósitos de sal residuales. Esto previene la acumulación de cristalización y extiende significativamente la vida útil del motor.